martes, 30 de junio de 2015

Montería mira al río sinú

Fuente: www.dinero.com
Montería busca convertirse en polo de desarrollo regional y está desarrollando una ambiciosa estrategia para lograrlo.
La privilegiada ubicación geográfica de la capital de Córdoba, cerca del mar y en medio de ciudades como Medellín y Cartagena, hacen de Montería una ciudad promesa. Pero hasta el momento, los rezagos históricos y los vestigios de violencia le han impedido a la Perla del Sinú convertirse en la gran capital regional.Con el propósito de dar ese salto que la convierta en una capital del futuro, en la administración del alcalde Carlos Correa se hizo la tarea para reorganizar administrativamente la ciudad y hoy se ven los primeros resultados.
El alcalde Correa destaca dentro de los logros de su gestión la construcción de 6.000 viviendas en los últimos tres años, cifra importante si se tiene en cuenta que en los 12 años recientes solo se habían construido 800.Del mismo modo, el burgomaestre indicó que “Montería se está convirtiendo en una ciudad de propietarios”, porque 5.000 familias que antes no tenían título de su propiedad hoy cuentan con ese documento.
Sin embargo, el sueño de Correa es “devolverle el río a la ciudad y la ciudad a la gente”. Por ello, todo el proyecto de renovación urbana gira en torno al río Sinú. Después de todo, ser el primer muelle ecoturístico del país es un gran atractivo para dinamizar el empleo.
Este proyecto incluye la construcción de un centro cultural y artesanal; los diseños del parque Agroturístico Ronda del Sinú; un nuevo puente peatonal sobre el río y la recuperación del antiguo puerto donde se mantuvieron por más de 30 años en el mercado los vendedores de pescado, que durante ese tiempo arrojaron residuos orgánicos al río.Además, se construye una sede de la Alcaldía en la margen izquierda del caudal, lugar donde vive el 25% de la población.
El proyecto del río estuvo acompañado de un gran salto social. Por eso, la pobreza monetaria pasó de 34,8% a 20,9% entre 2013 y 2014, y la pobreza extrema pasó de 6,5 % a 1,4 % en el mismo periodo. Según el alcalde, la caída se debe a que “en saneamiento básico hicimos la tarea, al pasar de un 53% en cobertura de alcantarillado al iniciar el gobierno, a 86% en mayo de 2015 y ya está contratado el 100%”. Subir 50 puntos en este indicador permitirá pavimentar la zona urbana, “tal vez este será uno de los grandes retos de quien me reemplace”, concluye Correa.

Otros retos serán la continuación del proyecto de ciudad sostenible, llevar a la ciudad a ser la primera agrópolis de Colombia y continuar por la senda de la recuperación fiscal.
Los próximos años serán decisivos para el desarrollo de la región. De seguir por este camino, Montería no solo será la Perla del Sinú; será sin duda la gran perla de Colombia.
Montería en cifras
Espacio público para la gente. Se han construido más de 135.000 metros cuadrados de espacio público.
9.000 son los jóvenes de últimos años de colegio que promueven la cultura ciudadana.
Docentes bilingües: 30 docentes viajaron al exterior para fortalecer sus competencias en inglés.
Más educación: Se han construido 70 aulas de las 100 que fueron proyectadas en el plan de desarrollo.
Deporte: Se construye una nueva unidad deportiva alrededor de 12 hectáreas de escenarios deportivos (piscina, patinódromo, canchas de tenis, microfútbol).


viernes, 12 de junio de 2015

Optimismo Inteligente - Pedro Ojeda Visbal

Escrito por: Pedro de Jesús Ojeda Visbal

En las postrimerías de la II Guerra, cuando Inglaterra en solitario perdía desastrosamente Churchill manifestó: “soy optimista, no me parece útil otra cosa”. Esta disposición frente a la vida la aplaudimos, es nuestro referente, porque si no la balanza se inclina al pesimismo.  Hacia lo que Freud llama “Infelicidad Humana Común”, dándole excesivo valor al pesimismo (más alerta a amenazas y peligros). Vivimos inmersos en lo negativo, los medios de comunicación “negros” que muestran un mundo desesperanzado, hiperconsumista y una siniestra carga de nube negra.  Tenemos que balancear la ecuación con optimismo inteligente, con esperanza; creer que nuestro mundo es el mejor de los mundos posibles y sobre todo que lo podemos mejorar:

 “Sé tú el cambio que quieres en el mundo” Gandhi.

La humanidad al ir, gracias a Dios, resolviendo muchos de sus problemas básicos y al mejorar la expectativa de vida de 25 a 100 años, en tan solo dos generaciones, se enfoca en ámbitos nunca estudiados pero necesarios para los que aspiramos a vivir los 100 años.  Hay doctorados en felicidad, inteligencia emocional y pensamiento positivo. La gestión emocional hoy es esencial y el optimismo ha logrado despertar el interés de la ciencia.

Por ocio me he topado con varios artículos e investigaciones sobre el tema. La universidad de Michigan afirma que el optimismo mejora la salud, la calidad de vida, ayuda al corazón, previene y mejora enfermedades, reduce el estrés, ayuda a la superación personal. Y la universidad de Pittsburgh asegura que los optimistas se enferman menos…  Entre muchos otros estudios sobre el tema. 

El optimismo es fundamental, incluso (y sobre todo) para su billetera.  Cada vez que un empresario hace un negocio, desarrolla un proyecto, tiene una meta, es el ‘optimismo Inteligente puro en acción’.  Esa cualidad mueve la economía mundial ¡Poca cosa!

Sin optimismo inteligente no hay empresa posible ni negocio valido; es la precondición para el éxito en los negocios y en muchas cosas: para la Nasa el examen más importante para los astronautas es medir su nivel de optimismo, es fundamental para ellos.

Clasifican para los negocios el optimismo en categorías. Una investigación de la Universidad Nacional de Taiwán sostiene que los exitosos son los “optimistas realistas”.  Este optimista cree que es capaz, sabe que tiene obstáculos pero que con esfuerzo y constancia se pueden vencer.

Por mucho tiempo se ha sobrevalorado al pesimista quien se pretendía mejor preparado para el desastre. Se llamaban a sí mismos “realistas”.  Este estudio y las nuevas tendencias de economía psicológica, balancean la ecuación y ponen a los optimistas en alza, estando un poco más allá de la media aristotélica.  Este es el optimista realista: Se es precavido frente a los posibles problemas pero a la vez si es optimista inteligente cree que se pueden superar.  

El optimismo y el realismo no son incompatibles, sino obligatoriamente compatibles. Este optimista tiene mayor manejo de sus relaciones, de autocontrol, mayor rendimiento, pensamientos más inteligentes y mayor creatividad. Tienen lo que los psicólogos llaman control interno (no externo) y manejo de la dimensión de los problemas (siempre - nunca).

Los jóvenes visualicen un futuro próspero, creen sus propias empresas y compañías que a su vez generen empleo. El mundo es abundante y las oportunidades más y más grandes en todos los campos. Sean ustedes parte  de una cultura de emprendimiento.

¡Conviértanse en optimistas inteligentes, en optimistas realistas!

A Michael Jordán le dijeron cuando joven que no servía para el basquetbol y en el penúltimo año no clasifico en el equipo del colegio; él dice que ha fallado 9.000 tiros, perdido 300 juegos y 26 veces ha fallado el tiro indispensable.

“He fallado una y otra vez en mi vida y por eso tengo éxito” Michael Jordán. Que profundo optimista…


Esta humilde nota solo invita a leer sobre el tema y a que entrenemos nuestro optimismo para tener la capacidad de ver alternativas.






sábado, 6 de junio de 2015

Raúl Gómez Jattin, el poeta de la calle


Raúl Gómez Jattin, un poeta inclasificable para los teóricos.

Fue uno de los poetas más originales de Colombia. Nació y falleció en Cartagena, aunque vivió gran parte de sus años en Cereté. Dejó una prolífica y polémica obra.

Ayer, 31 de mayo, celebraría Raúl Gómez Jattin su cumpleaños número 70, pero un mayo de 1997 la locura lo arrojó a las ruedas de un carro que lo sacó de este mundo, en el que tanto vivió y sufrió.

Nació en Cartagena, creció en Cereté. La pobreza de la familia lo llevó a los diez años a donde su abuela Siria en Cartagena y regresó a Cereté, donde su madre, Lola, a quien tanto quiso, aunque le haya reprochado alejarlo de ella y haberlo enviado a donde una abuela a la que describía como huraña y tacaña, pero igualmente fuerte y decidida.

Al graduarse del bachillerato vino a Bogotá estudiar derecho en la Universidad Externado, más impulsado por su padre que por un interés en el tema. Allí se acercó al grupo de Teatro Universitario que dirigía Carlos José Reyes, pero su pasión era la escritura, lo cual lo llevó a desertar de las leyes y el derecho y regresar a Cereté iniciando los años 70.

En esos años se dedicó al montaje de obras teatrales, algunas propias y otras de escritores costeños o clásicos, que montó con jóvenes apasionados por el teatro, en su tierra cordobesa. Leyó con pasión a Machado, Lorca, Miguel Hernández, Kavafis, Rubén Darío, Pessoa, Octavio Paz, algunos de sus poetas predilectos, y lo marcaron de manera especial los colombianos Álvaro Mutis y Jaime Jaramillo Escobar, a quienes dedicó poemas. Igualmente gustó de manera especial de Juan Manuel Serrat, quien musicalizó un amplio repertorio de poemas de Antonio Machado.

Su poesía es tremendamente autobiográfica: su infancia, su madre, su abuela, sus amistades, su sexualidad, sus sabanas cordobesas, el río Sinú, todo ello está en sus primeros poemas, conocidos y publicados a principios de los años 80.

Al morir su padre se le desencadenó una esquizofrenia que lo atormentó de manera cruel, que lo acompañó el resto de su vida, con esa carga de locura, que va y viene. Construyó una obra vital que el país conocería de manera más amplia en el año de 1988, cuando la Fundación Simón y Lola Gubereck publicó un volumen titulado Tríptico ceretiano, que incluye su obra hasta ese momento, integrada por tres libros: Retratos, Amanecer en el Valle del Sinú y Del Amor, escritos entre 1980 y 1987, los cuales su amigo, el poeta Darío Jaramillo Agudelo, describe como un “libro, Río, donde los temas se entrecruzan como brazos de un mismo río”.

En su poema El dios que adora están su vida y su sensibilidad. En este cumpleaños 70, Raúl Gómez Jattin tiene su lugar en la poesía colombiana.

Tomado de: El Espectador

http://pedroojedavisbal.co/raul-gomez-jattin-el-poeta-de-la-calle/


jueves, 28 de mayo de 2015

José Luis Garcés González, la voz literaria del Sinú

Tomado de: Semana

El escritor monteriano acaba de publicar la novela ‘Fuga de caballos’. En este perfil se revela quién es una de las joyas secretas de la literatura caribe.

Una casa. Su casa. Un buzón en la entrada que parece esperar una carta que traerá un cartero, cuando ya no se envían cartas, cuando ya no existen los carteros. En la sala, él. Da la espalda a una pared llena de cuadros. Está en una mecedora. Se mece. Es el escritor José Luis Garcés González, el autor vivo más importante de Córdoba y una de las voces académicas y literarias más influyentes del Caribe colombiano.

Su última novela publicaba es Fuga de caballos, obra totalizante que abarca el universo del Sinú desde el lenguaje oral, las costumbres y la vida cotidiana. Es un libro estructurado en diversos tiempos y en distintos estilos narrativos. Dice Garcés que la obra está escrita en dos idiomas y un dialecto. Los idiomas: el español y el costeñol. El dialecto: el sinuanol. Argumenta que todo el que sea lector de novelas sabe que este género acepta la diversidad, que ya no es un género rectilíneo. “Para mí —dice con vehemencia—, la novela es concebible como una expresión más del lenguaje poético. Novelas anémicas o de lenguaje pobre y lánguido, no están en mi escala de preferencias”.

Por muchos años, José Luis Garcés González no fue el escritor más comentado de Córdoba, en parte porque las figuras de Manuel Zapata Olivella y de David Sánchez Juliao, ambos de Lorica, y de Raúl Gómez Jattin, de Cereté, se llevaban la atención nacional e internacional, y en parte porque él se siente más cómodo entre la soledad y la oscuridad. Pero quienes conocen su obra, consideran que está a la altura de las mejores del país.

Vive rodeado de gatos y miles de libros, en el barrio Buenavista, en Montería. Parece, no escritor, sino boxeador retirado, por su rostro cuadrado y adusto. Habla como dando órdenes y con las palabras contadas. Su voz es seca y en su discurso no existen los eufemismos. Llama las cosas por su nombre y, a veces, se excede. Por eso algunos escritores y personas de la cultura en Córdoba y el Caribe, lo consideran amargado, huraño, excluyente. Quienes lo defienden aseguran que no es así, y que lo que sucede es que no soporta la mediocridad, y lo dice. Envía correos con letras mayúsculas en tamaño 24. Carmen Amelia Pinto, su secretaria de siempre, dice es porque se está quedando ciego.
Y claro, tiene pocos amigos. ¿Por qué? “Porque sé que el mejor amigo del hombre es el perro, y el mejor amigo del perro es otro perro”, expresa el escritor. ¿Y a quiénes no soporta? “A los que posan de saber algo, sin saberlo. Los que disponen a su antojo del poder como si esa fuera una expresión de la eternidad. A los mezquinos y los envidiosos”.

Garcés habita la Montería de los 43 grados centígrados, o San Jerónimo de los Charcos, como la llama en sus libros, en la que a veces es difícil, siquiera, pensar, una ciudad soporífera en la que publica sus novelas, cuentos, crónicas y ensayos que les explican a los caribeños sus raíces. Escribe y lee hasta la saciedad para perfeccionar su técnica.

“A veces escribo cuando camino en algún parque. Me surgen ideas, en ocasiones personajes, y eso va para la escritura escrita, pues cuando aparecen son apenas escrituras mentales. ¿La hora? En la mañana, la tarde o la noche, nunca al mediodía. El mediodía torna duro o estúpido al hombre. Casi siempre soy un pájaro nocturno. O al menos intento serlo”, dice el novelista.

Para él, la fuerza que lo llevó a los libros es inexplicable. Y aunque no halla referentes claros, cuenta que quizá sea un atisbo genético que heredó de un abuelo guitarrero y bohemio que, según le dijeron, se paseaba en las madrugadas, ofreciendo serenatas, en el puerto de Girardot. “Mi padre fue un boxeador oriundo de Tolú (Sucre) que se instaló en Montería en los años 30 del siglo XX. Aquí pagó el servicio militar, aquí aprendió a boxear y aquí se quedó. Mi madre fue traída muy niña por mi abuela, desde Girardot, a la Costa Caribe”, revela.

La mamá llegó a la zona bananera del Magdalena en la época de la matanza que propició el coronel Cortés Vargas, y luego recorrió todo el litoral hasta que se instaló en Montería. “Aquí, los que iban a ser mi padre y mi madre, se encontraron”.

Este escritor monteriano nacido hace 64 años, es el autor de más de veinte libros y de los argumentos de varias telenovelas, entre ellas Caballo viejo y Música maestro. De él se dice que ha podido llegar más lejos, y que no ha sido así porque jamás quiso dejar Montería, donde la cultura, aunque la hay en rama, es muy poco apoyada.

“Yo sé qué significa no ser costeño. Para afirmarme me niego. El costeño es una diversidad. Entre un guajiro y un sinuano, por ejemplo, hay puntos de contacto, lógico, pero también diferencias protuberantes, y ambos se llaman costeños o les dicen costeños. Hay un costeño del litoral, hay un costeño fluvial, hay un costeño mediterráneo, sabanero  o desértico. Y cada uno tiene características peculiares. Los cachacos generalizan y a todos les dicen costeños. No establecen diferencias y esa es una equivocación. Ser costeño estriba en poseer un universo influido por la oralidad ancestral, la imaginación desatada, la sensualidad abierta  y todo el enjambre de la metafísica caribeña y sinuana”, explica el escritor, quien dirige desde hace más de veinte años el Grupo de Arte y Literatura El Túnel.

Con su grupo, y el Festival Nacional de Literatura que desde hace veintidós años siempre realiza para noviembre, Garcés lleva las riendas de la cultura cordobesa. Por eso, es admirable que sin apoyo local, él y sus amigos hayan logrado sostenerse tanto tiempo, gestionando, publicando y haciendo actos. El Túnel es un referente valorado en Colombia, que no solo hace el Festival de Literatura, sino que lleva a cuesta un trabajo de más de treinta años. Por ejemplo, publica el único periódico cultural no oficial que hay en la Costa Caribe: Periódico El Túnel. En colaboración con la Cámara de Comercio de Montería, convoca anualmente un concurso de cuento; edita libros; realiza talleres de cine; tiene la Escuela de Literatura y Humanística (Elihum).

“Con mucha frecuencia se cree que cultura es solo conseguir un grupo de baile y ponerlo en una tarima a danzar y luego tomarle una fotografía y publicarla en el periódico. Hay una concepción estrecha, ignorante o premeditadamente lánguida de lo que es la cultura”, dice.

Carmen Amelia Pinto revela que en la amistad, Garcés no alaba, pero sí critica. “Tiene una visión futurista y da muchos consejos. Escribe en todo momento. Escribe, revisa y vuelve a escribir”.
Su novela Entre la soledad y los cuchillos fue segundo premio Plaza y Janés, en 1985; Carmen ya iniciada obtuvo el primer premio de Novela Ciudad de Pereira, en 1984; Fernández y las ferocidades del vino ganó el segundo premio en el concurso nacional del libro de cuento Ciudad de Bogotá, 1999; y Aguacero contra los árboles es Premio Nacional de libro de cuento de la Universidad Industrial de Santander, 2007.

El escritor considera que la principal característica de la literatura del Caribe está en su fortaleza oral, “y su fuerte influencia terrígena, sensual, sexual y brujeril, todo sazonado con diversas expresiones de la cultura popular”.

Como escritor comprometido que es y ciudadano activo, lo entristece la injusticia en general, la muerte y el padecimiento de los niños y el maltrato a los animales.

“En Crimen y castigo, al comienzo de la novela, hay un episodio conmovedor en el capítulo V: Raskolnikov sueña con un borracho, un tal Kolás, golpeando sin clemencia con palo, látigo y barra de hierro hasta la muerte a una yegua que lleva cargada de beodos salvajes y de objetos, porque el animal no puede andar con ese peso y se desparrama de cansancio. ¡El degenerado la mata! Qué episodio tan estremecedor. No lo puedo olvidar. Con ese hecho me molesta, como espina en la carne, la tristeza”.

Fernanda Garcés, hija, reconoce en su padre a un ser poco expresivo. “Cuando uno toma la iniciativa de una muestra de cariño, se derrite”, revela. Cuenta, también, que Garcés le hace reportería a sus escritos. “Él habla con los vendedores, con los vecinos, con cualquiera y de ahí saca anécdotas para sus historias. Su felicidad es escribir, por encima de todo. Yo me emociono con lo que hace y respeto sus gustos, aunque creo que ama más a sus libros que a sus hijos”.

Su padre, en cambio, tiene un concepto distinto de felicidad. “Pongamos un caso: observar a un niño y a un animal, juntos y felices. Porque es hermoso ver a dos inocencias que sean compatibles”.

David Pérez, profesor cordobés, explica que Garcés González siempre cumple lo que dice. “Es fiel a sus principios, creencias y filosofía. Cuando da su palabra se puede contar con él ciento por ciento. Es extremadamente serio, grave y circunspecto en su vida profesional y cotidiana, y por eso espera siempre que lo traten igual”.

Su casa, la misma en la que sigue meciéndose, no parece ser la de un hombre amargado, como es catalogado en su tierra. Parece la de un soñador, con esculturas, plantas, pinturas, libros, dos gatos, y sí: con un buzón que espera una carta.


  1. Foto: José Perdomo


miércoles, 6 de mayo de 2015

Sobre nuestro departamento

Por: Pedro de Jesús Ojeda Visbal
El territorio que ocupa hoy el departamento de Córdoba, se caracterizaba por ser una zona despoblada, sola y olvidada. Con la consolidación y creación del departamento de Córdoba por Ley 9 del 18 de diciembre de 1951 y reglamentada el 18 de junio de 1952, el Departamento adquiere autonomía regional lo que le provoca un notable desarrollo.
El Departamento fue creado a expensas del departamento de Bolívar, que inicio su proceso de desagregación en 1910 con la creación del Departamento del atlántico, luego en 1912 fue creada la Intendencia de San Andrés y Providencia, siendo su territorio escindido del departamento de Bolívar y el 17 de diciembre de 1951 se crea el departamento de Córdoba con la promulgación de la Ley 9 de dicho año, la que entró en vigencia el 18 de junio de 1952. El nombre fue tomado del general José María Córdova como un homenaje al prócer de la independencia por su importante participación en la libertad de Colombia.
El primer gobernador de Córdoba fue el doctor Manuel Antonio Buelvas Cabrales., quien se posesionó el sábado 23 de agosto de 1952, nombrado por el presidente encargado Rafael Urdanea Arbelaez.
El gobernador Buelvas actuó hasta el ocho de octubre de 1953, fecha en que fue reemplazado por el hacendado don Miguel García Sánchez, nombrado por el Presidente de facto Rojas Pinilla y durante cuya administración se construyó el Palacio Departamental, así como el tramo de carretera entre San Carlos y Cereté, amén de otras obras de progreso.

La estrepitosa caída del régimen dictatorial del general Rojas trajo como secuela la renuncia irrevocable del gobernador Miguel García Sánchez y el nombramiento de un nuevo mandatario seccional, en la persona del doctor Eusebio Cabrales Pineda. Le sucedió el doctor Eugenio Giraldo R., que afianzó la nueva política de unión en todo el Departamento; a Giraldo lo sustituyó el doctor José Jiménez Altamiranda, que estableció un gobierno paritario de acuerdo con las normas preestablecidas en el plebiscito votado y aprobado por el pueblo colombiano.
http://pedroojedavisbal.co/nuestro-departamento-pedro-de-jesus-ojeda-visbal/


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jueves, 16 de abril de 2015

La Bonga ya no es solo del Sinú

Un restaurante tradicionalmente monteriano se convirtió en una cadena con renombre a nivel nacional. Hay una razón por la que todos quieren probar sus carnes.

En la mesa hay chicharrones, yuca, suero, patacones, carnes.  Se escucha El Bánde, tradicional porro de la región. Los meseros deambulan de un lado a otro con premura. Los acompañan sus sombreros por aquellos kioscos de palma mientras los comensales disfrutan de los manjares. La bonga se estremece con la brisa, y el imponente árbol, ubicado a las afueras del restaurante es un referente que habla por sí solo.

El restaurante La Bonga del Sinú abrió sus puertas en Montería hace 25 años. Su estratégica ubicación, a orillas de la carretera troncal de occidente, es determinante para quienes van en tránsito por la ciudad hagan una parada obligada en el lugar no solo a comer, sino también a degustar un todo: carne, suero, chimichurri y platanitos, delicias difíciles de olvidar por su sazón.

Ante la alta demanda de los visitantes, la empresa decidió abrir puntos de venta en Cartagena, Barranquilla y Bogotá y una línea de negocio La Bonga del Sinú Exprés, restaurantes ubicados en centros comerciales, donde además de carnes, los comensales encuentran gran variedad de hamburguesas al carbón.

Este auge llego de la mano de una política de calidad  y estandarización que decidió instaurar la compañía. La construcción en Montería de una planta de producción de carnes y otra de lácteos le permitió al restaurante crecer  en calidad y servicio, dice Katia Rodríguez Rodríguez, gerente general. En la primera se aplica el secreto ´Bonga´ a la carne, se hacen procesos de almacenamiento, división en porciones, maduración, despacho y logística (absolutamente todo con lo que se sazona la carne se prepara en esta planta y se manda codificado a todas las ciudades). En la de lácteos se trabaja en la producción de suero de calidad, que se distribuye en los restaurantes y almacenes de cadena del país como Éxito, Olímpica o Carulla.

“Tuvimos que industrializar la producción artesanal del suero para llevarlo a los supermercados”

“Nosotros pusimos de moda como entrada las tajadas de plátano  verde con suero, porque nuestro suero siempre ha sido muy apetecido. Por eso, también hemos buscado que el cliente perciba la carne con el mismo sabor, peso, tamaño y presentación en cualquiera de nuestros restaurantes, características que concebimos desde la producción” explica Rodríguez.


Sumado a eso, La Bonga del Sinú se beneficia de que Montería es la capital ganadera de Colombia, por lo cual sus carnes son de alta calidad. En cualquiera de los 18 puntos de venta, tipo tradicional o Exprés, la carne llega a la mesa después de un exhaustivo proceso  en el que parrilleros, meseros y todo un equipo de producción se esmera para que sepa a como sabe en casa. 

Tomado de: Revista Semana

lunes, 16 de marzo de 2015

ELEC S.A. - Pedro Ojeda Visbal

Por: Pedro Ojeda Visbal

Fundada en 1.996 como respuesta a la necesidad de integralidad y mejoramiento en la prestación de servicios de Alumbrado Público, Asesoría, Diseño y Construcción de Redes, Instalaciones Eléctricas e iluminación.
Es hoy una empresa de conocimiento, moderna, flexible, ejemplar y competitiva que busca siempre transformar el entorno físico en espacios seguros y confortables para la gente. Certificada en gestión de calidad CIDET ISO 9001: 2008.
Nuestro trabajo se rige por la ética, el respeto y la calidad. Tiene como pilar fundamental talento humano, una sólida infraestructura de servicios y una adecuada gestión ambiental; lo que permite incorporarnos a las políticas de nuestros clientes y desarrollar actividades en las diferentes regiones, respetando las características culturales de las personas y facilitando el desarrollo de sus proyectos.

Misión

Atender y promover el mercado de los servicios que presta mediante la aplicación y cumplimiento permanente de altos estándares de calidad y tecnología, soportados en un equipo humano calificado y eficiente, lo cual, unido a una filosofía de excelencia en el servicio y aumento en la productividad, garantizan a sus clientes un alto nivel de confiabilidad y éxito.

Visión

E.L.E.C S.A. se proyecta como empresa líder en la prestación del servicio de alumbrado público y demás actividades relacionadas con la construcción y montaje de redes eléctricas y sistemas eléctricos e iluminación, así como en los demás servicios que presta, tanto a nivel regional como nacional, basados en estrategias altamente competitivas, tecnología avanzada, excelencia y calidad en el servicio. Será reconocida por superar las expectativas de los clientes, apoyada en un equipo humano capaz de liderar el mercado, enfrentar nuevos retos y aprovechar oportunidades de crecimiento a través de las fortalezas internas y ventajas competitivas como empresa sólida y de trayectoria a nivel regional, contribuyendo al desarrollo sostenible del país y al bienestar de los ciudadanos .cual, unido a una filosofía de excelencia en el servicio y aumento en la productividad, garantizan a sus clientes un alto nivel de confiabilidad y éxito.

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